January 2026 — A new chapter in Bolivia
Our last days in Texas
Our final days in Texas were full of activity. While Beatrice finished helping several health insurance clients, we prepared our house for tenants. We sold, donated, and gave away furniture, tools, clothing, kitchen supplies, and many other belongings. We also made repairs, painted, trimmed trees, and cleaned the house inside and out. The list seemed endless!
We sold some vehicles and rented out the last one we had purchased, since we were still making payments. On January 2, that vehicle was hit while parked. Although the damage was minor, the insurance matter was still unresolved when we wrote this report.
After months of prayer, a family signed the lease for our house on January 2, just days before our departure. God is good! Everything happened at the last minute, but the Lord provided. Then came packing, weighing our suitcases, and deciding what we could take. The prayers and practical help of fellow believers meant so much, especially the support of our daughter Kayla.
The journey: January 7–13
We left with about seven suitcases. The person renting our vehicle drove us to the airport, and we were still finishing contract details on the way. We arrived in plenty of time, but our flight to Colombia was delayed three hours, and we missed our connection. After several hours of arrangements, we received a hotel room until the next day. We even had a few hours to explore Bogotá.
Our next flight was also delayed, and we arrived late in Santa Cruz, Bolivia. Our connection to Cochabamba was with another airline, so we had to wait three days. Tony, ITM’s director, arranged lodging at an Ethnos missionary training institute, where we could rest. We finally reached Cochabamba. What a joy!
The conference: January 13–17
International Tribal Ministries (ITM) gathers its missionaries each year, along with some supporters and ministry partners. We received teaching on making disciples and planting churches among Bolivia’s indigenous peoples. We also heard ministry reports and testimonies and enjoyed activities together.
We had hoped to arrive earlier, but the delays brought us there just in time. It was a wonderful opportunity to meet our new missionary family and the team we would serve alongside.
Paperwork and settling in: from January 19
We began updating Jorge’s identification and learning the requirements for Beatrice’s residency. Long lines, fees, and changing requirements call for patience, but God has guided us, and ITM has helped us through the process.
A dear ITM missionary family we had met in Texas welcomed us into their home. We thank God for their generosity. After searching for a small apartment, an ITM contact helped us find one to rent. At the time of this report, we had just received the empty apartment and were beginning to look for furniture, a stove, and a refrigerator.
Buying dishes, shampoo, and curtains brought mixed emotions: only weeks earlier, we had emptied our home and given away so much. Philippians 4 has stayed close to our hearts throughout this transition.
We remain excited to serve with ITM. Beatrice has been sick three times amid the fatigue and changes in food, water, and climate. We are also adapting to the language, culture, and ways of understanding life, without our own vehicle and far from many comforts of the United States. Still, meeting families already serving in the field has encouraged us greatly.
The church
We thank God that we have been able to worship on Sundays in Baptist churches. Jorge has already received an invitation to preach in a small congregation. We will continue visiting churches until the Lord shows us where to serve. To Him be all the glory!
Prayer requests
Please pray for our children, Kevin and Kayla; our tenants and property in Texas; the paperwork process; guidance to a church where we can serve; strength and health; wisdom for ITM in making disciples; and cultural adjustment and sensitivity to people’s needs.
With gratitude in Christ,
Jorge and Beatrice Rivas
Missionaries in Bolivia — ITM
Enero 2026 — Una nueva etapa en Bolivia
Los últimos días en Texas
Nuestros últimos días en Texas estuvieron llenos de actividad. Mientras Beatrice terminaba de atender a algunos clientes de seguros de salud, preparábamos la casa para alquilarla. Vendimos, donamos y regalamos muebles, herramientas, ropa, artículos de cocina y muchas otras pertenencias. También hicimos reparaciones, pintamos, podamos árboles y limpiamos la casa por dentro y por fuera. ¡Parecía que la lista nunca terminaba!
Vendimos algunos vehículos y alquilamos el último que habíamos comprado, pues todavía estábamos pagándolo. El 2 de enero, ese vehículo sufrió un choque mientras estaba estacionado. Aunque los daños no fueron graves, el asunto con las aseguradoras seguía pendiente al escribir este informe.
Después de meses de oración, una familia firmó el contrato de alquiler de nuestra casa el 2 de enero, pocos días antes de nuestra salida. ¡Dios es bueno! Todo ocurrió a última hora, pero el Señor proveyó. Luego llegó el momento de preparar y pesar las maletas, y decidir qué podíamos llevar. Las oraciones y la ayuda de los hermanos fueron muy importantes, especialmente el apoyo de nuestra hija Kayla.
El viaje: del 7 al 13 de enero
Salimos con unas siete maletas. La persona que alquiló nuestro vehículo nos llevó al aeropuerto, y hasta en el camino terminábamos los detalles del contrato. Llegamos con tiempo, pero el vuelo a Colombia se retrasó tres horas y perdimos nuestra conexión. Después de varias horas de trámites, nos proporcionaron un hotel hasta el día siguiente. Incluso tuvimos unas horas para conocer Bogotá.
El siguiente vuelo también se retrasó, y llegamos tarde a Santa Cruz, Bolivia. Nuestra conexión a Cochabamba era con otra aerolínea, así que tuvimos que esperar tres días. Tony, el director de ITM, consiguió alojamiento para nosotros en un instituto de formación misionera de Ethnos, donde pudimos descansar. Finalmente llegamos a Cochabamba. ¡Qué alegría!
La conferencia: del 13 al 17 de enero
International Tribal Ministries (ITM) reúne cada año a sus misioneros, junto con algunos patrocinadores y colaboradores. Recibimos enseñanza sobre cómo hacer discípulos y plantar iglesias entre los pueblos indígenas de Bolivia. También escuchamos informes, testimonios y compartimos actividades.
Esperábamos llegar antes, pero los retrasos nos permitieron llegar justo a tiempo. Fue una hermosa oportunidad para conocer a nuestra nueva familia misionera y al equipo con el que serviríamos.
Trámites y establecimiento: desde el 19 de enero
Comenzamos a actualizar la identificación de Jorge y a averiguar los requisitos para la residencia de Beatrice. Los trámites requieren paciencia, entre filas, cobros y requisitos cambiantes, pero Dios nos ha guiado y el equipo de ITM nos ha orientado.
Una querida familia misionera de ITM, a la que habíamos conocido en Texas, nos recibió en su hogar. Damos gracias a Dios por su generosidad. Después de buscar un pequeño apartamento, un contacto de ITM nos ayudó a encontrar uno para alquilar. Al escribir este informe, acabábamos de recibirlo vacío y comenzábamos a buscar muebles, cocina y refrigerador.
Comprar platos, champú o cortinas nos producía sentimientos encontrados: pocas semanas antes habíamos vaciado nuestra casa y regalado tantas cosas. Filipenses 4 ha estado muy presente en nuestros corazones durante esta transición.
Seguimos emocionados por servir con ITM. Beatrice se ha enfermado tres veces en medio del cansancio y los cambios de comida, agua y clima. También estamos aprendiendo a adaptarnos al idioma, la cultura y la manera de ver la vida, sin vehículo propio y lejos de muchas comodidades de Estados Unidos. Aun así, conocer a las familias que ya sirven en el campo nos ha animado mucho.
La iglesia
Damos gracias a Dios porque hemos podido congregarnos los domingos en iglesias bautistas. Jorge ya recibió una invitación para predicar en una pequeña congregación. Continuaremos visitando iglesias hasta que el Señor nos muestre dónde servir. ¡A Él sea toda la gloria!
Pedidos de oración
Oren por nuestros hijos Kevin y Kayla; los inquilinos y nuestra propiedad en Texas; el buen desarrollo de los trámites; una iglesia donde servir; fuerzas y salud; sabiduría para ITM al hacer discípulos; y nuestra adaptación cultural y sensibilidad a las necesidades de las personas.
Con gratitud en Cristo,
Jorge y Beatrice Rivas
Misioneros en Bolivia — ITM
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